Resulta que la Escuela se transformó en un teatro ambulante, y donde siempre fue el patio cubierto ahora estaba el escenario.
Disfrutamos mucho de la obra...
Nos llenó de ideas y nos inspiró para querer volar hasta el planeta del Principito. Así podemos ver si volvió y pudo, al fin, regresar con su queridísima flor...
